sábado 20 de noviembre de 2010

ESTRATEGIAS DE EXPEDICION

Neuquén, noviembre de 2010

Curso Integral de Expedición: estas palabras encierran un proyecto muy simple y a la vez ambicioso, hace tiempo que practicamos el montañismo y la escalada. Con mejor o peor suerte, pero con el compromiso que otorgan las verdaderas pasiones.

La formación de la aptitudes técnicas y de procedimientos tiene un patrón de enseñanza bien definido, pero la sección actitudinal, la que involucra al individuo desde una proyección más integral y constituye el manojo de hábitos que lo llevarán o no al cumplimiento de las acciones deportivas en el futuro, es muy compleja, desafiante y también la más sustancial de cuanto podemos ofrecer, el efecto transformador que se proyecta a todos los campos de la vida.

Cuando nos propusimos, hace años atrás, la misión de desarrollar cursos para montañeros, solo teníamos la experiencia deportiva y algunos conceptos como sentido amateur y deportivo, que fueron bases claras y precisas donde apoyamos lo demás. Los contenidos, debimos ordenarlos de alguna manera, como somos amateurs, nos ajustamos al sentido común que indica la formación como un proceso evolutivo desde lo simple a lo complejo, de lo básico a lo avanzado, de lo fácil a lo difícil, empezando por lo aislado o especifico para ir a lo combinado o global. Este procedimiento no fue una gran obra intelectual, pero si un importante esfuerzo para nosotros.

Tiempo atrás recibimos unos documentos de la Comisión de Alpinismo de la U.I.A.A. y nos asombró que estábamos en un camino similar, esto nos dio nuevas energías para profundizar esta propuesta. Durante los años 2009 y 2010 participamos como objeto de estudio para el Seminario Taller II: Organizaciones y Proyectos Educativos, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional del Comahue y como resultado se nos entregó el informe diagnóstico de nuestro proyecto, analizados los métodos y estilo y nada más reconfortante para nosotros que ese grupo de importantes intelectuales y estudiosos hayan encontrado satisfactorias y acertadas nuestras acciones educativas.

Existen varias razones por las que nos parece tan importante este deporte; los sentidos de autonomía, responsabilidad, independencia y autosuficiencia, segmentos estructurales del hombre libre. Los valores que decimos y pensamos nos empujan a grandes objetivos, y se ponen de verdad a prueba cuando es necesario soportar las derrotas, la frustración y el dolor.

Para progresar debemos enfrentar con gusto lo adverso, gozar del aislamiento y no contar con otros para superar nuestros desafíos. Parece arrogante la propuesta, pero en este deporte hay algo de arrogancia, la necesaria para enfrentar con ánimo a las grandes montañas y también un poco de egoísmo, son sentimientos e impulsos algo primitivos que nos dan energía, al igual como la anciana competitividad empuja a deportistas de otras especialidades. Es cierto que debemos manejar estos impulsos, hacer prevalecer valores más elevados en un ejercicio que nos hace algo más humanos, y lo podremos hacer advirtiendo concientemente su presencia.

Pero aun, cuanto más elaborado sea un programa y aunque sean copiosos los recursos, todo estaría vacío, oscuro y silencioso si no existiera el eco que entregan las expectativas de quienes se interesan, lo verdaderamente importante, imprescindible y motor de toda acción formativa, los alumnos, que confiados y motivados concurren cada año, buscando satisfacer sus propios anhelos, ojala seamos capaces de ofrecer aquello que buscan, tenemos muchas limitaciones, pero aun si lo logramos parcialmente, estaremos más que satisfechos. Cada esfuerzo, cada suspiro, las miradas incrédulas frente a una nueva prueba, son el reconocimiento y la satisfacción que justifica cuanto hacemos, lo hacen en cada Test Camp y estamos muy satisfechos, seguros de estar proyectando un nuevo compromiso, lograr inspirarlos y poder contarlos mañana como eficaces, firmes y recios compañeros de cordada, será de las más grandes satisfacciones.

Atentamente: Toni Rodríguez y equipo AGS.

www.agrestesur.org